“MUROS DE LA VERGUENZA” EN BAZA
Planteaba el genial escritor Eduardo Galeano su desconcierto ante los motivos por los que la opinión pública entiende que unos temas son “importantes” y otros similares no lo son. Lo ejemplificaba con el famoso muro del Berlín y, en contraposición, los injustamente olvidados muros de Israel en Palestina o de Marruecos condenando al más miserable de los destierros al pueblo saharaui.
Salvando las distancias, me gustaría extender esta reflexión hacia esos “muros de la vergüenza” que cada día convierten las calles de Baza en auténticas ratoneras, trampas sin salida para multitud de vecinos y vecinas con movilidad reducida (por edad, por discapacidad, por llevar una carrito de bebé,…). Son las barreras arquitectónicas, que rara vez ocupan portada en los medios de comunicación. No es solo cuestión de pedir a los gobernantes que muestren más sensibilidad hacia este tema de justicia social, se trata de exigirles que cumplan la ley, que realicen y obliguen a realizar los rebajes en acerados o las rampas de entrada a edificios, que pueden lograr una ciudad más accesible. Una Baza un poco mejor.
